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La fiesta del Santo Cristo de Mariangola

La Cruz es la representación de la vida de Jesucristo, y es el símbolo de la resignación espiritual. La religión católica tiene dos fiestas dedicadas al culto de la Cruz: el 3 de mayo y el 14 de septiembre. Sus orígenes se remontan a las épocas del emperador Constantino, quien en el sexto año (312) […]

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La Cruz es la representación de la vida de Jesucristo, y es el símbolo de la resignación espiritual. La religión católica tiene dos fiestas dedicadas al culto de la Cruz: el 3 de mayo y el 14 de septiembre. Sus orígenes se remontan a las épocas del emperador Constantino, quien en el sexto año (312) de su reinado en Roma, se tuvo que enfrentar a los bárbaros, en una lucha que se creía imposible a causa de la magnitud del ejército enemigo. Una noche el emperador tuvo una visión en el cielo, en la que se apareció la cruz con unas palabras: ”In hoc signo vincis” (Con esta señal vencerás). Al día siguiente hizo construir una cruz, la puso al frente de su ejército y logró vencer a los bárbaros casi sin dificultades.

En su regreso a la ciudad, Constantino se hizo bautizar en la religión cristiana y mandó a edificar Iglesias. Envió a su madre, Elena, a Jerusalén para buscar la verdadera cruz de Cristo, y fue encontrada un 3 de mayo, por eso se conmemora esta fecha como el Día de la Santa Cruz. El 14 de septiembre es la fiesta de la exaltación de la Santa Cruz, y es el aniversario de los edificios construidos por el Emperador para proteger y magnificar los lugares donde Jesucristo llevó a cumplimiento su Misterio Pascual de Muerte y Resurrección.

Desde entonces en muchos lugares católicos se celebran estas dos fechas. En nuestra región, recordamos la fiesta de Urumita del 3 de mayo y en Mariangola el 14 de septiembre, en la imagen del Santo Cristo. En Mariangola esta celebración se realiza desde finales del siglo XIX y tiene relación con la llegada de los hermanos Castañeda, una familia de cinco hermano que llegó procedente de Mompox en 1875, y Feliciana Castañeda empezó con la velación con una pequeña imagen del Cristo, después continúa la tradición su hijo José Francisco Quiroz Castañeda y desde 1956 la maestra Juana Mindiola de Atuesta organiza con sus estudiantes la primera procesión y lleva al sacerdote José Agustín Mackenzie para que oficie la santa misa. En 1961, el obispo Vicente Roig Villalba, asiste con una comitiva de Valledupar, entre ellos, el joven José Guillermo “Pepe” Castro, quien regala una imagen tallada del Santo Patrono.

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