La evolución energética del mundo está definida por la agenda del cambio climático hacia una economía limpia. Debemos tener una estrategia que funcione. Barranquilla, por ejemplo, se convertirá en epicentro energético y desarrollará estrategias para nuevas energías. La Guajira seguirá como centro de producción de energías tradicionales basadas en el gas y carbón, también de nuevas energías no fósiles.
Esta transición será orientada por el necesario viraje hacia nuevas fuentes de energía basadas en el agua, el sol, y el aire. La nueva matriz de energías renovables con nuevas tecnologías, como baterías recargables, avanzan por el calentamiento global con metas concretas. Para el año 2035 debe haber una “descarbonización total” que obligará a grandes inversiones en todo el universo. También se deben expedir normas y hacer acuerdos que evolucionen más rápido las nuevas comercializadoras de energía limpia.
Los nuevos proyectos de energías estarán basados en el hidrógeno verde, energía eólica y solar estarán ubicados especialmente en el Caribe. Se invertirá la matriz energética tradicional y acabará la dependencia de la energía hidráulica del interior del país. Habrá nuevas oportunidades de negocios, se logrará la suficiencia energética con mayor confiabilidad.




