COLUMNA

Francia como espejo, Colombia como tarea

La comparación útil no consiste en declarar un ganador, sino en preguntarnos qué protege cada sistema, cómo llega a las personas y qué necesita para sostenerse.

canal de WhatsApp

Regresé de París con una convicción: estudiar otro modelo de protección social solo tiene sentido si nos ayuda a formular mejores preguntas sobre el nuestro. Durante la visita de estudios sobre políticas sociales, seguridad social y mutualismo en Francia, organizada por Asocajas y la EN3S, pude observar una experiencia institucional de gran alcance. También confirmé que comparar sistemas exige entender sus diferencias antes de convertirlas en una competencia.

Francia organiza su seguridad social en ramas que atienden riesgos como salud, familia, vejez, accidentes de trabajo y autonomía. Colombia cuenta con un Sistema de Seguridad Social Integral que articula salud, pensiones, riesgos laborales y servicios sociales complementarios. Son arquitecturas distintas, nacidas de historias y condiciones económicas diferentes. La comparación útil no consiste en declarar un ganador, sino en preguntarnos qué protege cada sistema, cómo llega a las personas y qué necesita para sostenerse.

Esa mirada permite reconocer una fortaleza colombiana que merece mayor comprensión: la capacidad de vincular el empleo formal con una red de servicios para los trabajadores y sus familias. Las cajas de compensación familiar cumplen allí una función complementaria. A partir de los aportes empresariales, convierten solidaridad económica en oportunidades de vivienda, educación, empleo, recreación y bienestar. No agotan la seguridad social del país, pero sí amplían su alcance en dimensiones que inciden directamente en la vida familiar.

Sigue leyendo

Crea tu cuenta para leer el artículo completo

Desbloquea el resto de la historia e inicia sesión para seguir leyendo sin interrupciones.

TE PUEDE INTERESAR