La condenada excongresista Aída Merlano Rebolledo ha venido ofreciendo relatos que refieren hechos con características presuntamente delictuales. La narrativa la ha llevado a cabo ante autoridades judiciales, así como también a través de entrevistas a medios de comunicación. La sociedad en general tiene una información que proviene de una persona que fue condenada en condición de congresista por la Corte Suprema de Justicia.
Entonces, si se trata de una entrevista, esta no tiene el alcance de mutarse a un medio de conocimiento como la prueba testimonial, sin embargo, puede servir para, por ejemplo, erigirse en un acto de investigación, a fin de iniciar una indagación o investigación de naturaleza penal. La declaración jurada tiene mayor alcance que una entrevista.
Lo anterior, para las gentes comunes y corrientes, es una reflexión inútil o un sofisma que se convierte en malabar argumental, porque simplemente a la excongresista debe dársele absoluta credibilidad y punto.




