La directora de la Casa de la Cultura de Valledupar, Yanelis González Maestre, en nombre de la administración municipal, organizó el homenaje de los cien años de natalicio del pintor y declamador Jaime Molina Maestre (Patillal, 07/03/1926 – Valledupar, 15/08/1978). La programación fue el viernes anterior, en la terraza de La Casa en el Aire, con nutrida presencia de amistades, creadores de arte y periodistas.
El homenaje fue un encuentro para recordar y honrar la vida y obra de Jaime Molina, pintor y caricaturista que retrató con trazo seguro la esencia de nuestra cultura vallenata. Excelente la Banda Infantil Municipal; entre las canciones interpretadas, ‘Elegía a Jaime Molina’ del maestro Rafael Escalona: “Recuerdo que Jaime Molina/ cuando estaba borracho ponía esta condición/: que, si yo moría primero él me hacía un retrato/ o si él se moría primero yo le sacaba un son/. Ahora prefiero esta condición/ que él me hiciera el retrato y no sacarle el son…”.
El maestro Gustavo Gutiérrez cantó con la Banda, ‘Amores que van y vienen’: “Me embriaga la tristeza/ Se mueren mis amigos/ Como el pintor Molina/ Que duerme sobre el olvido/ De una casita de palma/ Ay, del viejo Valle querido”.
Como acto central, la presentación del video: ‘Vida y obra del pintor’. Participaron: su esposa, Alma Rosa Torres y sus dos hijos: Jaime (también pintor) y Victoria (médica y declamadora). La esposa contó la vida familiar, artística y bohemia del pintor, y la amistad que desde niño tuvo con su paisano Rafael Escalona. Los hijos hablaron de la bondad y el talento de su padre por la pintura y la declamación. También intervino el pintor Efraín el ‘Mono’ Quintero, conocedor de la obra del maestro, precursor de la caricatura y la pintura en Valledupar. El veterano periodista y folclorista Jaime Pérez contó anécdotas del pintor y del viejo Valledupar. En el video hubo una imagen del maestro Rafael Escalona (1927-2009), navegando en lágrimas y con voz entrecortada, donde solo pudo cantar un verso de la Elegía a su querido amigo Jaime.
Quien esto escribe, tuvo el honor de participar en la apertura del programa con la lectura del poema: ‘Jaime Molina, el pintor temeroso del mar’: La voz del pintor despierta el color de las palabras. Su mano altera el modelo de los rostros. El artista no blasfema, su vida es el arte. En la onírica estación del mar, lo seducen: fragmentos de cielo flotantes en el agua. Acrobacias en el baile de alcatraces. Turbantes de atardeceres en el sol. Borrascas en el insomnio de las olas.
Cuando el sueño se diluye en el alba, el pintor olvida su vana fantasía. Del mar solo es un hombre lejano temeroso del roce de sus olas. Del río, un amante a la mansedumbre sonriente de su cauce, a los epígrafes del viento en las riberas.
De sus líricas andanzas, la sed bohemia de la noche, vencida cae a sus pies. La altura risueña del árbol apacigua el sol en la ventana. Nubes con semblantes de mujer en las tardes rosadas de su pueblo. El pintor reposa en la luz de sus imágenes y en la elegía sonora del cantor.
Por: José Atuesta Mindiola
