COLUMNA

Casos raros y difíciles (segunda parte)

Los anestesiólogos que laboraban en el Hospital Rosario Pumarejo de López (HRPL) de Valledupar cuestionaron el nombramiento del anestesiólogo Aroldo Zambrano (q. e. p. d.), formado en Brasil, porque no había aportado la convalidación de su título profesional. Entonces al HRPL ingresó un recién nacido en malísimas condiciones con dificultad respiratoria grave, producida por el encarcelamiento de una hernia diafragmática congénita del hemitórax izquierdo, y en Valledupar no había cirujano pediátrico.

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Los anestesiólogos que laboraban en el Hospital Rosario Pumarejo de López (HRPL) de Valledupar cuestionaron el nombramiento del anestesiólogo Aroldo Zambrano (q. e. p. d.), formado en Brasil, porque no había aportado la convalidación de su título profesional. Entonces al HRPL ingresó un recién nacido en malísimas condiciones con dificultad respiratoria grave, producida por el encarcelamiento de una hernia diafragmática congénita del hemitórax izquierdo, y en Valledupar no había cirujano pediátrico.

El anestesiólogo de turno para atender las urgencias era Aroldo Zambrano y yo, el cirujano; por la desconfianza sobre la legitimidad de su adiestramiento profesional, le pregunté si estaba capacitado para el manejo anestésico de niños recién nacidos, y amablemente me respondió: “Doctor Romero, no lo dude, traslademos el niño al quirófano antes de que se muera”. Operé al niño con excelente anestesia y esmerado cuidado, y con postoperatorio extraordinario. Este recién nacido milagrosamente salvado, creo que todavía vive.

En la Clínica Valledupar, dos ginecólogos operaron a una mujer por supuesta patología de su ovario derecho que estaba muy adherido al íleon del intestino delgado; en vista de que la disección para despegarlos podía causarle iatrogenia, solicitaron la colaboración del cirujano general de turno, que era yo. Debido a que dicho hallazgo tenía aspecto de cáncer, a la paciente, además de la resección de la parte adherida al intestino, también se le practicó histerectomía con criterio oncológico. El diagnóstico de patología fue: tumor del estroma gastrointestinal; es decir, que la enfermedad primaria era del peritoneo intestinal que había invadido el ovario de la paciente. Fue remitida a Bogotá, donde le aplicaron el tratamiento oncológico apropiado.

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