La constrictor o anaconda, para alimentarse toma por sorpresa a su víctima, la envuelve, la fractura, la asfixia y la deglute; estas acciones simultáneas podrían denominarse anacondismo.
Así suelen actuar muchos partidos y dirigentes políticos cuando buscan el poder donde la víctima es el Estado y los siempre olvidados de la Colombia excluida.
Durante las campañas electorales las estrategias consisten en el cuerpo a cuerpo verbal y en la descalificación moral directa o enmascarada. Tras la derrota, los métodos de comer cambian; ahora se imponen la lisonja y el reconocimiento tardío, surgen el patriotismo y el deseo de cambio.




