San Alberto, Cesar, denominado como ‘La Puerta de Oro del Caribe colombiano’, es una tierra fértil, calurosa y acogedora. Este municipio es uno de los principales productores de palma de aceite en el país. No obstante, en los años 80 fue escenario de la violencia por la guerra entre guerrilleros y paramilitares, lo que generó no solo miedo, sino el desplazamiento forzado de los campesinos y la venta de sus derechos de propiedad a personas que se aprovecharon de su situación de vulnerabilidad.
Dentro de las parcelaciones afectadas por estos hechos está el ‘7 de Agosto’, en el sur del Cesar. Allí ocurrieron masacres que dejaron como resultado el terror sobre la población campesina, dadas las constantes amenazas por parte de los paramilitares.
Una de las mujeres que se vio afectada por la situación fue María Yolanda Arias, quien vivía junto con su esposo Ovadias Torres y sus hijos en la parcela Número 1. Él era un hombre tranquilo y trabajador y su empatía con la gente y los problemas de la comunidad lo llevaron a la presidencia de la Junta de Acción Comunal. En el ‘7 de agosto’ construyeron su casa y realizaban actividades de agricultura y piscicultura. Tenían cultivos de yuca, plátano, cría de cerdos y pollos.











