Si no fuera por los tradicionales saludos en la música vallenata María Del Sagrario Cabarcas Macías habría quedado en el olvido en Valledupar. Fue el cantante ‘Poncho’ Zuleta quien, incentivado por el afecto que le tenía, la catapultó a la fama popular mediante las parrandas y canciones donde la nombraba como ‘La comadre Sagrario’.
Uno de esos reconocimientos surgió en un disco publicado en 1984 donde dijo: “Bonito que estoy yo ahora, de a’onde mi comadre Tirsa a donde mi comadre Sagrario y viceversa”. Si algún foráneo hubiera escuchado la estrofa muy seguramente no le habría dado importancia, pero los amantes del vallenato sí; terminan aprendiéndosela y repitiéndola a todo pulmón al son que cantan los clásicos de la región.
De ahí que María del Sagrario Cabarcas, de 69 años de edad, se convirtiera en una insignia del zuletismo, a tal punto que el ‘pulmón de oro’ le bautizó su hijo, Edinson Pinto Cabarcas.











