¿Que mototaxistas y particulares transiten como ‘Pedro por su casa’ en una institución educativa de Valledupar sea permitido? Sí, lo es. Así lo confirmó EL PILÓN en una nueva visita realizada a un plantel de la ciudad catalogado como uno de los más asediados por vándalos.
Desde hace varios años, según la comunidad, estudiantes y docentes, de la Institución Educativa Consuelo Araújo Noguera de Valledupar, ubicada al suroccidente de la ciudad, se presenta una serie de irregularidades: peleas entre supuestas pandillas, venta de sustancias psicoactivas, hurto de elementos educativos, poca vigilancia, amenaza a docentes, contaminación ambiental y fácil acceso al plantel.
Minutos antes de entrar el equipo periodístico de EL PILÓN a este centro académico, un hombre que presta el servicio de transporte de pasajeros en motocicleta ingresó al plantel y salió por otro portón que da a una de las calles de la tercera etapa de la Ciudadela 450 Años, esto en presencia del vigilante de turno.
“Eso suele pasar aquí, todo el mundo entra y nosotros no tenemos cómo controlar porque llegan hasta amenazarnos”, dijo uno de los 58 docentes que trabajan en la institución- 36 en la mañana y 22 en la tarde- y que permanecen con miedo ante la inseguridad en la que laboran.











