El arroz de palito con carne desmechada, plátano amarillo y aguapanela representa una de las imágenes de la cocina vallenata. En La Guajira, el mismo cereal toma el sabor del camarón seco, el chipi chipi y el pescado seco. Detrás de esas preparaciones hay una cadena de agricultores, semillas, molinos y comercializadores cuya crisis plantea una preocupación para el consumidor: cómo mantener un alimento accesible sin que producirlo signifique pérdidas para quienes lo cultivan.
Esa discusión enfrenta al Ministerio de Agricultura y a la Federación Nacional de Arroceros, Fedearroz. Mientras el ministro Indalecio Dangond cuestiona los resultados de las inversiones y sostiene que el cultivo no es viable en determinadas condiciones de La Guajira, el gremio reclama alivios financieros, mejores condiciones de comercialización y reconocimiento de las inversiones en tecnología e infraestructura. El Gobierno anuncia, además, un nuevo modelo productivo para 2027.
Un ingrediente con identidad regional
En Valledupar, el arroz de palito —también conocido como arroz de fideo— ocupa un lugar en la identidad gastronómica local. En 2016, un concurso organizado por la Oficina de Turismo Municipal escogió como plato representativo de la ciudad la combinación de arroz de fideo, carne desmechada, tajadas de plátano amarillo y agua de panela. La preparación continúa presente en restaurantes, con variaciones en sus acompañamientos.











