La tragedia que ocurrió el lunes en la vereda Cascarillal, zona rural de Manaure, no dejó solamente dos víctimas. Una familia de origen venezolano quedó marcada por la muerte de Juvenal Socorro, de 24 años, y de su pequeño hijo, José Matías Vera, de apenas tres años.
Padre e hijo se encontraban en la finca La Catalina cuando un árbol cayó sobre el lugar durante la tarde. El impacto les causó la muerte en el sitio.
Juvenal tenía 24 años y hacía parte de las familias de origen venezolano que llegan a esta zona de la serranía del Perijá en busca de oportunidades de trabajo, especialmente durante la temporada de recolección de café.








