“Nosotros conocemos mejor que nadie lo que es una campaña política. Aquí en la invasión tenemos grupos de trabajo que se encargan de hacer las reuniones y buscar los votos”, dijo reclinándose en la mecedora un habitante de una de las cuatro invasiones ubicadas en el predio Sabana 1 de Valledupar.
-¿Esas reuniones las han hecho porque les han gustado las propuestas del candidato o por algún incentivo? “A uno le puede gustar el candidato, pero a esto lo que lo mueve son los intereses… no sé si me entiendes. Todos buscan sacar provecho en el tiempo de las campañas políticas. Buscan dinero, que les donen cosas, comida, pero en las invasiones es más que eso”.
-¿A qué se refiere con ese “más”? “Nosotros queremos que en las calles no haya aguas residuales, que estén pavimentadas, contar con el servicio de alcantarillado. Queremos mejores condiciones de vida que solo se dan con la legalización. Aquí vienen los políticos en época de campaña a prometernos eso, que cuando sean alcaldes o tengan un cargo alto nos van ayudar con la legalización, pero en los 10 años que tengo viviendo aquí y escuchando la misma promesa no pasa nada. Nos encantan, nos mienten y nos utilizan. Somos su cajita de votos”.






