Cuando en días pasados, la rectora de la Universidad Nacional de Colombia, Dolly Montoya, manifestaba que “es urgente invertir en la juventud a través de priorización de recursos, políticas de fomentos a la educación a lo largo de la vida y condiciones u oportunidades para la inserción de los jóvenes en la educación y el mercado laboral”, le estaba dando en el punto a necesidades que particularmente en el Cesar y en Valledupar sí que deben mirarse con urgencia y priorizarse a partir de políticas públicas planeadas y con disposición de recursos públicos.
En palabras de la rectora Montoya, “los jóvenes son dinamizadores de las transformaciones sociales”, esa visión, expresada con palabras distintas es la que tuvo presente Alfonso Araújo Cotes, cuando con más de 90 años de edad asumió la tarea de presidir una veeduría ciudadana al entonces proyecto de construcción y dotación del campus Cesar de la Universidad Nacional de Colombia, ubicado en el municipio de La Paz.
Ese proyecto en sus antecedentes tuvo la presencia de Araújo Cotes y en su ejecución su decidida participación, su liderazgo y su capacidad logrando evitar que la obra quedara inconclusa y se llevara a feliz término la ejecución de la primera fase de la misma.











