El profesor Simón Martínez recuerda la estadía del joven Horacio Serpa en Rincón Hondo. Habla de la educación, suelta cosas de la UPC y de su experiencia en Diálogos Improbables del Cesar
Profesor Simón, ¿cómo recibe la muerte de Horacio Serpa, lo conociste en su juventud en Chiriguaná?
Recibo la muerte de Horacio Serpa con mucha tristeza por la cercanía personal que tuvo con miembros de mi familia. Por la cercanía que él en su juventud y época de estudios universitarios tuvo con mi pueblo Rincón Hondo, en donde pasaba temporadas como parte de sus vacaciones de sus estudios en Barranquilla, ya que un hermano de su mamá, llamado Gilberto Uribe, vivía en mi pueblo, en donde tenía una posición económica acomodada, con ganadería y una finca vecina a la de mi padre. Serpa, de regreso a Barrancabermeja, pernoctaba en Rincón Hondo y colaboraba con las actividades propias del negocio de su tío, entre ellas vendía leche a personas del pueblo que llegaban a comprarla al menudeo.
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