A Miguel Marenco, un cartagenero de nacimiento que se considera barranquillero de corazón, cuya pasión es la cocina, le llamó la atención el arte de la gastronomía al experimentar nuevas combinaciones y recordar los sabores de antaño.
Con esa meta entre manos, desde hace más de 15 años viene trabajando en los ‘Sabores de la nueva cocina fusión’, un proyecto que consiste en mezclar los sabores de la cocina mediterránea con los latinoamericanos.
Su fin es que los platos internacionales se acerquen más al paladar de los barranquilleros y los sabores de la gastronomía costeña se lleguen al gusto de los visitantes extranjeros, haciendo un perfecto acople gastronómico.











