El libro ‘Tras los pasos de un médico rural’ comienza con una hermosa definición que esgrimió el escritor peruano Ciro Alegría sobre Manuel Zapata Olivella: “No tenía más capital que su voluntad ni más elementos de viaje que sus pies”. Así Luis Mario Araújo Becerra nos introduce a la aventura de Zapata Olivella por el Valle de Upar, la tierra donde esquivó la violencia y engendró a sus hijas.
Lee también: Manuel Zapata Olivella: un defensor de la libertad
Araújo Becerra describe con un lenguaje que discurre entre el ensayo y la crónica a un hombre multifacético: el médico rural que no deslegitimaba las supersticiones de la gente, el aspirante a antropólogo que se preocupó por comprender las costumbres de los pueblos indígenas, el político que defendía a los más vulnerables, el gestor cultural que llevó a los primeros grupos vallenatos a Bogotá y, sobre todo, el escritor de cuerpo entero que no sólo fue su maestro sino también su amigo.











