Se mamaron los propietarios y directivos de El Cerrejón de tanta jodedera de la población guajira, especialmente de los indios, que se ofenden si les dicen así, de tantas huelgas de sindicatos dirigidos por unos avispados, tantos bloqueos sin razón de ser, tantas voladuras irracionales de la red férrea, tantas peticiones exorbitantes y tantas pretensiones irreflexivas, como exigir la mejoría en la alimentación cuando en su vida no habían soñado degustar el rico y variado menú de que son objeto.
Creo que el pretexto o razón válida para irse, no es la falla de demandas del otrora oro blanco hoy calumniado carbón a bajos precios, o que el gobierno haya roto relaciones comerciales con uno de los mejores clientes, como lo es Israel, pues sí así fuera, Drummond estaría pensando lo mismo y, al contrario, están tratando de aumentar su producción y exportación.
Si se va El Cerrejón y la despedida laboral de 900 personas, es el inicio, la cosa se pone bien negra, ya que en vez de cuidar la gallina de los huevos de oro, lo que hacen es torcerle el pescuezo o apretarla para que se asfixie, creo que entre esas 900 personas despedidas las hay de todos los niveles, pero tengo la certeza que más del 80 % son trabajadores rasos y operarios muy bien remunerados que sus hijos estudian en las mejores universidades becados o buenos colegios de secundaria como El Bilingüe de Albania; de la misma forma, tienen buenas y bellas casas obtenidas con créditos hipotecarios y subsidios de la empresa, andan en costosos carros últimos modelos, también a crédito, mantienen un estándar de vida alto, frecuentan los mejores sitios y clubes y si se enferman gozan de la medicina prepagada de Colsanitas que no todo mundo tiene. Es un privilegio, pues es bastante cara, muy costosa y además se creen jeques árabes con dos o tres mujeres a su cargo y costosas parrandas con los más caros conjuntos.





