En medio de los recuerdos impregnados alrededor de la música de acordeón, caja, guacharaca, versos y cantos arropados con amplias polleras estampadas con flores menudas, bongos, pilones y toda la parafernalia de esta expresiva manifestación folclórica, aparece Consuelo Araujonoguera, la mujer que abrió de par en par las puertas de Valledupar para que fuera conocida como la Capital Mundial del Vallenato.
Acercándose a las remembranzas, ella al lado de Cecilia ‘La Polla’ Monsalvo en el año 1981 lograron que la danza del Pilón tuviera mayor vida y no quedará en el olvido, como lo estaba marcando el tiempo. Hoy esa danza hace parte esencial del Festival de la Leyenda Vallenata, agrupando a miles de Piloneros y Piloneras, haciendo posible que el pueblo viva de cerca su tradición.
La acogida de la danza entre niños, jóvenes y adultos fue total. Ella en una ocasión le sugirió a Cecilia ‘La Polla’ Monsalvo, que a la hora de su partida de la vida la vistieran de pilonera. Su voluntad no se cumplió a cabalidad debido a lo trágica que fue su muerte. Se le puso un vestido blanco con sus respectivas trinitarias.











