23 junio, 2020

El desafío de los artistas vallenatos en época de pandemia: sobrevivir sin público

La operación de los artistas se encuentra totalmente paralizada por lo que no cuentan con la principal, o única, fuente para su sustento. Muchos artistas han tomado como opción la virtualidad, algunos promocionan sus contenidos por redes sociales, mientras que otros esperan que pase la situación.

FOTO/CORTESÍA.

La covid-19 hizo tendencia la palabra ‘reinventarse’, un término que expertos en psicología han definido como rehacer completamente la vida, en especial, en el ámbito laboral, caso cercano a la situación que viven los artistas de Valledupar en medio de esta pandemia. En ese reinventar, muchos han tomado como opción las clases virtuales, mientras que otros esperan que pase la situación.

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El Gobierno nacional asignó recursos para el apoyo a estos artistas, entre esos los dineros del impuesto nacional al consumo a través del Decreto 561 de 2020, lo anterior porque  los artistas, creadores y gestores culturales hacen parte de uno de los sectores de la población más afectados por las restricciones para efectuar reuniones y aglomeraciones, medida que limita totalmente la posibilidad de realizar actividades promocionales y presentaciones ante el público.

Es así como muchos interrumpieron la operación de sus actividades, en consecuencia, se afectó su derecho al mínimo vital.

Es el caso de Omar Hernández, acordeonista profesional, dos veces rey aficionado del Festival Vallenato, y actual compañero de Farid Leonardo Ortiz, quien ha decidido impartir, en medio de la crisis, unos talleres teórico prácticos, ayudando a las personas a aprender más del acordeón desde sus casas con clases virtuales.

El intérprete del acordeón continuará realizando trabajos con su agrupación, en el momento que el Gobierno nacional lo permita, por ahora enfrenta la pandemia poniendo al servicio de las demás personas sus conocimientos.

La iniciativa viene desde hace mucho tiempo, yo antes de incursionar en las agrupaciones musicales preparaba reyes y daba clases de armonía y teoría aplicada al acordeón y como me dediqué a la agrupación me alejé un poco de eso. Ahora que el tiempo me lo permite y con la pandemia hay que buscar otras alternativas, entonces retomo ese don que Dios me regaló que es enseñar, compartiendo alegría con el don de tocar el acordeón”, agregó Omar Hernández, quien además es estudiante de noveno semestre de Licenciatura en Arte y Folclor con profundización en música.

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¿Y LOS ACTORES?

Igual que los cantantes, las artes escénicas viven de las masas, del público, de los escenarios. Todos están cerrado por la pandemia, por eso, ‘reinventarse’ también es tendencia entre los artistas de la actuación.

Esta palabra de reinventarse se ha puesto de moda, sin embargo ha sido una palabra que ha estado con nosotros desde hace mucho tiempo, hablando de las artes y el teatro como tal se ha visto en la obligación de reinventarse muchas veces, no solo en los actos masivos sino en las grandes catástrofes y crisis que ha sufrido la humanidad. El teatro ha sido perseguido por muchos años, amenazas, muchas veces se hizo a escondidas porque la política de la época no lo permitía hacer en público y los dramaturgos siempre han buscado cómo darle lugar a las nuevas alternativas para seguir presentándose”, añadió Yull Nuñez, actor vallenato.

Desde su punto de vista como actor de teatro y de cine, considera que es un espacio que hacía falta para sacudirse, para mirar más allá de lo que los ojos como actores de teatro permiten ver y es buscar otras alternativas. “Es una buena época para buscar otra forma de hacer teatro, sin caer en el discurso de que si se graba ya es audiovisual y deja de ser teatro. El teatro va más allá del vestuario, más allá del telón, más allá de unos coturnos”, definió el actor.

Opinión contraria a la que expresa Deiler Díaz, director de Maderos Teatro. “El teatro no se puede reinventar sin el convivio, en el encuentro con el público, ese espacio tiempo donde mujeres y hombres se reúnen en grupo para hacer parte de un arte vivo. Solo en este encuentro surge el hecho teatral. Sin convivio no existe el teatro, es lo que lo diferencia de las otras artes como el cine, las artes plásticas y la música. El teatro no se puede televisar o transmitir por internet y continuar llamándolo teatro”, señaló Díaz.

La tarea de los actores y actrices será acudir al cine o los medios audiovisuales  para seguir desempeñando el trabajo de actor. Pero repito, no con esto se están reinventado. Los  directores que solo hacemos teatro nos dedicaremos a investigar y teorizar,  tal vez entrar al mercado de las ventas de arepas, bolis, ropa, zapatos a domicilio con el fin de no morirnos de hambre. Porque si esperamos el fortalecimiento del sector del arte durante esta época por parte del Gobierno nacional y los gobiernos locales nos moriremos de aburrimiento y de hambre”, añadió Deiler Díaz, director de teatro.

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Más allá de las diferencias conceptuales, no hay duda que el trabajo de los actores y actrices es jugar a transformarse, buscar mediante las diferentes teorías y técnicas de actuación el camino apropiado para la creación de un nuevo personaje.

Podríamos decir que ‘reinventarse’ es una tarea diaria para el actor y para el teatro mismo. Si el actor decide llevar a cabo su oficio en otras  artes como el cine o medio audiovisual como la TV, no se está ‘reinventando’ como actor, solo está cambiando de medio para su labor. Particularmente creo que el teatro es el único arte donde el actor construye una verdadera experiencia, este arte le entrega la posibilidad de explorar sus habilidades mediante un proceso creativo”, cerró Díaz.

PRODUCCIÓN DETENIDA

En el área audiovisual la preocupación es similar, también por los actores, por la industria del cine, por las empresas dedicadas a las fotografías y a los videos, artistas de  la imagen fija y en movimiento que cubrían eventos y reuniones familiares.

Algunas situaciones sí se han podido adaptar a esta situación; por ejemplo, los trabajos con familias pequeñas, con todas las medidas de seguridad, podemos realizar este tipo de trabajos. Igual es un poco más engorroso, cuidarnos a nosotros, a los clientes, los equipos con los que trabajamos. Ya no podemos salir y montar una producción en exteriores, todas estas actividades se han visto aplazadas” explicó Ángela Quiroz, propietaria de BHQ Audiovisuales y representante de los productores en el consejo departamental de cine del Cesar.

Por eso, las redes sociales se han convertido en un canal de ventas para muchos. “Ahora se trabaja más en promocionar las cosas y uno intenta que el nombre de uno no se olvide, y sobre todo el de una empresa. Es buscar otra manera de producir contenidos para poder compartirlo y para que las personas te sigan viendo en movimiento y las cosas que tú estás haciendo”, agregó.

Los efectos económicos negativos generados por la pandemia producida por el coronavirus son impredecibles e incalculables para el sector de  las actividades culturales y, sin duda, demandan la adopción de disposiciones extraordinarias tanto del Estado como de los artistas para atender las crecientes necesidades y aliviar las pérdidas económicas y la fuerza laboral afectada.

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En ese sentido, el pasado domingo 21 de junio de 2020 la Oficina Asesora de Cultura del departamento del Cesar dio a conocer en su página web la lista de los más de 2.000 artistas beneficiados de subsidios destinados desde el Gobierno nacional.

Por ESTEFANI ROJAS/EL PILÓN