Es sencillo. Ninguna cadena nacional del comercio o la industria, generadora de empleo, pensará en instalarse en la ciudad con la información pública de que Valledupar es la capital del desempleo en la región (según ha titulado El Heraldo de Barranquilla); dirá, por inferencia, que el mercado de clientes no es atractivo. Y esa certeza conduce a crear un círculo vicioso, de más y más desempleo.
Terrible problema el de nuestra amada urbe que debe conmover a lo mas profundo del sentimiento y la responsabilidad del alcalde, del gobernador, de los medios y periodistas y de los gremios, sin excepción. Menos personas tienen oportunidad de bienestar y de adquirir bienes y servicios.
Pasó la ministra del Trabajo, Alicia Arango, y no se le dio la trascendencia a su visita, no se formuló un plan específico de acción, ya sea por su iniciativa o de las autoridades locales, las más interesadas en superar semejante drama.





