En el almacén Clase Aparte ubicado en la carrera séptima en Valledupar trabajó por primera vez Darío de Jesús Valencia Peñaloza. Un vallenato que a los tres años salió del barrio Primero de Mayo a vivir con su familia en ‘Cinco Esquinas’, pleno centro de la capital cesarense, situación que marcó su vida para siempre.
Su madre, Cielo Peñaloza, era la dueña de ese establecimiento comercial donde además de ropa vendían electrodomésticos, licores, entre otros elementos.
“Desde muy niño le ayudé a mi mamá, ella siempre cosía, mi abuelita era sastre. Mis papás se separaron, nosotros nos quedamos con ella, y yo el único hombre de la casa tuve que ayudarla. Crecí fue trabajando y estudiando. Me encantaba coger las máquinas de coser y hacer camisas. Les hacía ropa a las muñecas de mi hermana. Coleccionaba la revista Bazaar en español, donde veía diseñadores italianos. Desde pequeño sabía quién era Christian Dior, Valentino, los que más admiraba. Siempre me imaginaba siendo diseñador”, dijo.











