José Blanco De La Cruz ‘Joselito’ es un hombre que cada segundo que pasa desafía los cánones de la longevidad, vino al mundo en medio del bullicio de los niños de su tierra, era el ‘Día de los Angelitos’, la tradición estaba intacta, era el primero de noviembre de 1912, y en medio de las primeras luces del nuevo día, los infantes se tomaron las calles de ‘Caimán’ (Candelaria es su nombre real), corregimiento del municipio de Cerro de San Antonio (Magdalena), aparecían en pequeños combos por todos los lados, llegaban hasta las puertas de las casas y en coro recitaban la frase típica: “Ángeles somos, venimos del cielo, pidiendo limosnas, para nosotros mismos”, como recompensa recibían productos de pancoger: maíz, yuca, batata, auyama, plátano, entre otros.
Hoy, 105 años después, esa costumbre desapareció desde cuando los latinos adoptamos la fiesta del Halloween (‘Noche de Brujitas), celebración de raíces irlandesas y norteamericanas, que tiene lugar el 31 de octubre de cada año, y que se arraigó aún más con el surgimiento de la Internet.
A solo 43 días de cumplir 105 años de vida, ‘Joselito’ manifiesta con una seguridad que asombra, “yo vi nacer a Juancho Polo, yo me acuerdo , no se me olvida que sus padres vivían al frente a mi casa, yo estaba cerca de cumplir los seis años, cuando ese día me ‘alevanté’ como a las tres y media de la madrugada, porque iba con mi papá para la ‘roza’, a darle vuelta a una yuca y un maíz que había sembrado.











