La inspiración a Rafael Enrique ‘Wicho’ Sánchez Molina, cañaguetero de pura cepa, le llegó caminando por la calle del Cesar de arriba abajo y de abajo arriba. Todo sucedió un domingo de carnaval del año 1965.
El compositor contó la historia que desembocó en la canción ‘La banda borracha’ que calificó como una mezcla de paseo y porro.
Mirando para todos lados como buscando a la musa que le regaló esa letra y melodía, manifestó: “Estaba tomando con unos amigos y decidimos irnos para el salón central donde había baile de disfraces”.











