Cada vez que la vida o la muerte me dan la oportunidad, yo escribo sobre el hombre considerando que de todos los entes, de todos los tiempos y de cualquier lugar, el hombre es el ser por excelencia, que le da sentido al mundo y encuentra el suyo propio, con sus pensamientos y acciones conforme lo estudió el filósofo Martin Heidegger a partir del concepto del ‘dasein’ para comprender la existencia humana.
Él conserva del mundo lo que aprecia y transforma lo que considera debe cambiar, incluso su propio comportamiento. Primero es el hombre, la persona, y después las cosas. De esta filosofía nacen sus derechos humanos fundamentales. El hombre es un artífice de sí mismo y de la sociedad, en su beneficio ético.
Por eso suelo preguntarme, ¿qué le está ocurriendo al hombre contemporáneo; en todas las latitudes de nuestro planeta, pero muy especialmente al hombre latinoamericano y muy particularmente al colombiano?











