Ejercicios militares para civiles en Kiev, Ucrania, semanas antes del inicio de la invasión rusa. No solo se puede pensar durante la guerra. También se puede pensar sobre la guerra.
Wittgenstein así lo demostró cuando escribió el ‘Tractatus Logico-Philosophicus’ mientras servía como teniente del ejército austro-húngaro en la primera guerra mundial, o Marco Aurelio al escribir sus ‘Meditaciones’ en mitad de las brutales campañas contra los pueblos bárbaros del Danubio.
Y, si la filosofía es un pensar la vida, hoy, cuando el sonido de los kalashnikovs y las imágenes de los carros de combaten ocupan el centro de nuestras pantallas, nuestras conversaciones, nuestros miedos y nuestras pesadillas, pensar la guerra es una necesidad.











