“Ya llega la mujer que yo más quiero, por la que me desespero, y hasta pierdo la cabeza. ¡Clara!”.
El nombre de Clara Elena Cabello Sarmiento quedó pegado a ese magistral verso de la canción ‘La creciente’ del compositor Hernando Marín, y 31 años después ella todavía llora al recordar al hombre que le regaló tantas cosas bellas.
Lee también: La trágica noche de la muerte del ídolo de las multitudes, Rafael Orozco Maestre











