Basta con solo escuchar la introducción del tema ‘Sin medir distancia’, de Diomedes Díaz, para empezar a entender la grandeza de José Miguel Vásquez Castillo.
Aquella melodía, que quedó impregnada en la historia de la música vallenata, es solo una pequeñísima parte de ese universo que significó la carrera de ‘El papá de los bajistas del vallenato’, bautizado así por los entendidos en la materia.
Su corazón dejó de latir la noche de este lunes a sus 67 años en una clínica de Barranquilla, pero sus creaciones perdurarán por siempre entre los amantes del folclor. La importancia de ‘Quévaz’ -como lo bautizó Rafael Orozco- es tal que, conocedores del género, se atreven a afirmar que José Vásquez marcó un antes y un después dentro de la música vallenata.






