Davianys Lisbeth Vargas Suárez presentó su renuncia al cargo de jefa de la Oficina de Rentas de Valledupar. La decisión se oficializó luego de que el alcalde Ernesto Orozco le solicitara apartarse del puesto, en el marco de las indagaciones que adelantan las autoridades por presuntas irregularidades en el recaudo del impuesto predial.
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La salida de la funcionaria ocurre durante la revisión de 3.483 ajustes manuales aplicados al sistema de información tributaria de la ciudad. Según una auditoría externa contratada por el municipio, estas modificaciones redujeron los saldos de varios contribuyentes en una cifra que supera los 18.200 millones de pesos.
El documento técnico entregado al despacho del alcalde señala que casi la totalidad de estos movimientos se tramitaron desde el usuario institucional asignado a la jefatura de Rentas. Frente a los hallazgos de la auditoría, Vargas Suárez explicó en su momento a través de comunicaciones internas que su oficina era la única con los permisos habilitados en el software para ejecutar ese tipo de trámites, lo que explicaría la concentración operativa en su cuenta.










