La noche del sábado siete de junio de 2025 fue gloriosa para Ovidio Enrique Granados Melo, quien conoce los acordeones hasta por dentro y les pone la tonalidad necesaria para que cumplan su objetivo. Todo un genio para arreglar acordeones.
“La gracia de Dios es grande y todo en su momento. Que mejor que sea en vida para alegrarme por este reconocimiento de Rey Vallenato Vitalicio, el cual agradezco a la Fundación Festival de la Leyenda Vallenata. Estoy feliz y este reconocimiento lo comparto con los seguidores de la dinastía Granados”, señaló el juglar nacido en Mariangola, Valledupar (Cesar).
Al preguntarle sobre lo que había pasado esa noche, agachó su cabeza, meditó un rato y estando en ese trance por su mente pasaron nostalgias primitivas que al fin y al cabo son el motivo de su vida. “Me acordé de tantas y tantas cosas y le dí gracias a Dios por darme el oficio más bello del mundo, ese que tiene música tocada con acordeón”.











