Generalmente los accidentes viales ocurren por errores humanos, la mayoría por la falta de pericia para maniobrar en momentos de crisis, muy pocas veces por ser eso: “accidentes”. Quien se pone al frente de un volante tiene que entender que es responsable de lo que ocurra dentro y fuera del vehículo y que, de su responsabilidad, concentración, pericia, prudencia, manejo defensivo, entre otras condiciones, depende la vida, si señores la vida de quienes se movilizan con él, como de quienes se movilizan a su alrededor.
Siempre había tenido algo de temor al salir a las carreteras a realizar una de las actividades que sin quererlo se convirtió en parte esencial de mi existencia. Desde niño la bicicleta fue un medio de movilidad y diversión espontanea, pero en los últimos años, así como les ocurre a muchos se convirtió en un elemento vital para mi vida y que curioso, que esta pasión por un irresponsable al volante por poco me cuesta la vida.
ALGUNAS SECUELAS











