En Bogotá, en enero de 1987, mientras visitaba el Museo del Oro, observé que la pieza indígena destacada era un pectoral de oro, de origen Zenú. Pero no fue su belleza la que me atrajo, sino la información de haber sido descubierto en la población Guaquirí.
Entonces surgió la inquietud de saber cómo pudo haber sido encontrada en un lugar habitado por aborígenes a los que los españoles llamaron, inicialmente, caribe, luego chimilas. Además, en este había un cacicazgo, Bosquirí, de cuyo nombre se deriva el nombre de esta pequeña localidad ubicada a orillas del río Magdalena.
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