Desde niño tuve la oportunidad de conocer al gran Leandrito Sierra, más conocido a nivel nacional e internacional como ‘El médico del pueblo’, seudónimo este que le colocó nuestro ‘Cacique de La Junta’, Diomedes Díaz. Primo de mi mamá, y muy allegado a mi casa, fuimos vecinos toda la vida, además, con mi papá tenía una gran amistad, él hacía parte del ‘Congresito’, que se reunían todas las tardes a debatir todos los temas de actualidad y a saborear una buena taza de café que mi adorada madre preparaba con mucha exquisitez.
Yo era testigo de la gran cantidad de personas que llegaban a su casa en busca de encontrar remedio para cualquier problema de salud que se les presentara, llegaba gente de Patillal, Carrizal, La peña, Lagunita, Los haticos, Badillo, Potrerito y de todos los pueblos alrededor de La Junta. También llegaban indígenas.











