El domingo 14 de agosto de 1988 murió en Chimichagua, Cesar, el compositor Heriberto Pretel Medina y como paradoja de la vida el sacerdote Guillermo Ramírez Gómez, no dejó que sonaran las tamboras porque el difunto debía descansar en paz.
Hace 31 años esa decisión no cayó bien porque ‘El viejo Heribe’, quien contaba con 89 años, siempre fue alegre y le sacaba canciones a los aspectos cotidianos que pasaban en su entorno.
Muchas de esas canciones las grabó el primer Rey Vallenato Alejo Durán, sin darle el crédito. Ante ese hecho, el mismo Heriberto Pretel tenía la respuesta. “El compadre Alejo las grabó y es de mucha emoción escucharlas y que se dieran a conocer lejos de esta tierra”.











