Para Diana Marcela Cala Amaya cocinar es un don con el que nació. Su sazón es reconocida por el paladar de los habitantes del barrio Panamá en la ciudad de Valledupar, donde reside hace 14 años y donde se ha dedicado a la venta de fritos para poder sacar a su familia adelante.
Una publicación realizada por EL PILÓN, donde se anunciaba la realización de la Feria Gastronómica Valledupar en ‘Boca de Todos’ fue el impulso para que esta barranquillera se inscribiera y pudiera participar con el fin de financiar un procedimiento médico que debe realizarse el próximo sábado 26 de junio en la ciudad de Santa Marta.
Un dolor de cabeza fue la primera sintomatología que presentó esta mujer de 48 años, y aunque hizo caso omiso a este malestar, en noviembre pasado le empezó a ‘pasar factura’. Lo que parecía una irritación en la vista, llegó a recibir el diagnóstico médico de conjuntivitis, luego celulitis y finalmente una alergia.











