Como en el idilio de Romeo y Julieta, Angie Carrascal Torrado y Deiner Tarazona Quintero sostuvieron una relación sentimental de cuatro años con la oposición de algunos miembros de sus familias. Especialmente la de ella. Ambos murieron trágicamente la misma noche del pasado 15 de julio en el municipio de Curumaní, Cesar, pero a diferencia de la obra de Shakespeare, en este caso la causa no fue un suicidio.
En esa fecha, con motivo de las fiestas por la Virgen del Carmen, la joven de 19 años decidió salir a departir con algunos primos suyos en un establecimiento de Curumaní, hasta donde llegó Tarazona a buscarla, a las 11:00 de la noche. Al parecer, para pedirle que conversaran un momento, según manifestó una de las familiares de Angie.
Lo que parecía iba a ser una conversación de poco tiempo, se extendió por horas; quienes la acompañaban no quisieron comunicar nada a los padres de Angie, temiendo que pudieran reprenderla, y dando por sentado que se habría reconciliado con Deiner, pues se habían distanciado hace algún tiempo. Sin embargo, en la mañana siguiente, ante la incertidumbre por el paradero de la estudiante de Medicina y la angustia de su madre Sara, Kelly, una de sus hermanas mayores, decidió salir en su búsqueda en compañía de Felipe, mellizo de Angie.











