Después de 30 años de grabar clásicos vallenatos regresa Carlos Vives con una historia que siendo muy joven conmovió el corazón del maestro Rafael Escalona, quedándole colgados tristes recuerdos, siendo Valledupar el epicentro.
Escalona en su momento lo relató de la siguiente manera. “Tenía un amigo que se llamaba Jaime Orozco y los dos terminamos con nuestras novias. Eso nos dolió mucho, pero él pudo olvidar, yo en cambio no lo hice. Es una historia que me duele recordar porque es muy sentimental. De ese hecho nació la canción”.
Ahora, para el artista samario regresar a las alegrías cantadas del folclor al lado de su compadre, el Rey Vallenato Egidio Cuadrado y su agrupación La Provincia, es la mejor forma de desahogarse para por arte de magia en un segundo pasar de la tristeza a la felicidad, ganándose la mejor dosis de vitalidad musical.











