La anguila de cristal es un pez que supera el valor económico del oro, del cobre, de algunas piedras preciosas, y por supuesto a los combustibles fósiles. ¿De qué se trata?
Todo territorio en cada rincón del planeta posee grandes riquezas naturales, algunas han sido identificadas más no aprovechadas, otras por descubrir. Por ejemplo, los departamentos del Cesar y La Guajira (Colombia), desde hace más de cuatro décadas vienen explotando el carbón “un recurso natural no renovable, con un panorama no muy alentador para el cambio climático”. Mientras en Nagua, municipio costero situado en la provincia de María Trinidad Sánchez en la República Dominicana, recientemente encontraron una mina, y precisamente no es un mineral, esta riqueza supera a muchos minerales en valor, y si se aprovecha de manera racional y planeada perdurará, ya que es un recurso natural renovable.
Se trata de la anguila de cristal. La anguila de cristal y el carbón son dos recursos naturales que, en un abrir y cerrar de ojos, modificaron la actividad económica local de sus lugares por ausencia de políticas públicas que permitieran potencializarlos de manera sustentable (que no hipoteque a las generaciones venideras). Estos recursos deberían ser el motor que jalone las economías de sus territorios “el gancho que active la manufactura”. Está demostrado que con solo impuestos, regalías y empleos no se logra crecimiento y desarrollo al mismo tiempo, el caso Prodeco es un fiel reflejo (no se desarrolló una pieza de alta complejidad diseñada y fabricada en el territorio del Cesar producto de la actividad minera).











