Las enseñanzas musicales de Juanita Monsalvo Cádiz en Valledupar y Patillal fueron fundamentales para dar origen a una escuela que rompió con los cánones de la música vallenata primigenia que se daba de manera espontánea entre juglares y trovadores de la zona.
Me voy a referir a una escuela muy singular que a través del tiempo y del conocimiento permitió construir una nueva estructura musical y literaria, dando origen a la escuela lírico romántica en la música tradicional vallenata. Ese buen gusto por las artes no se recogió del suelo, que aunado a ese espíritu creativo y al entorno bucólico de la región, permitió hacer un núcleo social diferente a todas las otras poblaciones circundantes a Valledupar.
Nuestro núcleo social fue diferente sin quitarle méritos a estas, porque desde su fundación en 1550 por el conquistador Hernando de Santana, se produjeron una serie de eventos históricos políticos, sociales y económicos, que marcaron la diferencia entre estos asentamientos.











