En la mañana nublada del miércoles 25 de agosto, en el municipio de San Diego los propietarios de los concurridos puestos de comida y abastos abrieron desde las 5:00 a.m., como es costumbre, para ofertar la popular comida sandiegana. Pero esta vez es diferente, pues hay un sinsabor general debido a que en los últimos días por las redes sociales han circulado rumores de infidelidades amorosas que involucran a funcionarios de la Alcaldía de este territorio.
Es como si el ambiente del municipio estuviera cubierto de una niebla de desconfianza y susurros en torno a una serie de calumnias despectivas que han arrebatado la paz de una población musical y apegada a la cultura. Ahora, los rumores de triángulos amorosos, comportamientos indebidos y preferencias sexuales se han colado en las conversaciones de cada tienda, farmacia y, por supuesto, como producto fresco, se venden y comparten en el mercado principal.
Fue tal el morbo de estos escritos anónimos que de las musicales calles de San Diego viajaron sin demora al resto del departamento del Cesar, y luego se popularizaron a nivel nacional, poniendo a los sandieganos en el escrutinio público.











