Tranquilidad y confianza refleja en su mirada, lleva la convicción plena del Dios que profesa y eso le da más que calma para afrontar las dificultades que día a día le plantan los entornos en los que, con mucha dedicación, lleva el evangelio como él mismo dice “de acuerdo con el contexto social”.
Se trata del párroco Rodolfo Reyes, quien dirige la Iglesia María Madre de la Unidad, ubicada en el barrio Nuevo Amanecer, al noroccidente de Valledupar. Precisamente allí sufrió el domingo el ataque de dos asaltantes que pretendían ingresar al templo y a quienes, en un acto que hoy es considerado por muchos como heroico, Reyes detuvo con la respuesta que le dio su instinto de guardaespaldas.
Y es que este hombre que ahora viste de sotana y cumplirá 46 años el próximo martes seis de agosto, se desempeñó durante siete años, previos a su ingreso a la vida religiosa, como escolta.











