Historias con tinte de realismo mágico perduran en el espacio y en el tiempo gracias a otro libro de texto, la tradición oral. La canción ‘Almas felices’, de Alfonso Cotes Maya, lo ilustra: “Dicen que allá arriba, cerca de Manaure, se escuchan cuentos, se escuchan cantos, una parranda con guitarra y mucha risa”. Cuentos como el del carro al que le echaron comida por creer que era una bestia, el baile del ‘barato’ y el de ‘la colita’ y el de la procesión fúnebre por una cerda todavía se escuchan en esta población.
Manaure es un municipio afable y arrullador, bordeado por la serranía del Perijá. Con una extensión de 127 kilómetros cuadrados, para el 2014 habitaban 14.188 personas, según el Departamento Nacional de Planeación. La temperatura media es de 24 grados centígrados y es bañado por el río que lleva su mismo nombre. Sus límites son al norte, con el departamento de La Guajira; al suroriente con La Paz, Cesar, y al occidente con Venezuela.
INSPIRACIÓN DE GARCÍA MÁRQUEZ











