En 1874, Joaquín Brachi convocó en Barranquilla a un grupo de personas para conformar una danza de congos, teniendo como modelo la que había observado en Cartagena durante las fiestas de la Candelaria. Pero la idea solo se concretaría un año después en una reunión donde participaron 120 hombres y 40 “mujeres”. La danza que conformó fue la del Congo Grande, a la que algunos consideran las más antiguas entre las participantes en el carnaval de Barranquilla.
Las “mujeres” que hicieron parte de la creación de la danza eran hombres a los que Barchi convenció de que hicieran de parejas de los bailadores. La identificación que les dio fue de negras y les indicó la manera cómo debían danzar: desplazándose hacía derecha y hacia la izquierda, batiendo las faldas con las dos manos y moviendo los hombros. El atuendo que les fue asignado es el de una falda con tres volantes de colores y encajes, blusa escotada con dos o tres volantes y sin mangas, además de flores en la cabeza, collares y aretes.











