En medio de los pasajeros que vienen y van entre cada vuelo que arriba o despega en el Aeropuerto Alfonso López Pumarejo de Valledupar hay un personaje que permanece día tras día entre sus instalaciones.
Se trata de Diosemel Díaz Tarazona, de 50 años, quien sagradamente desde que tenía 10 llega a este lugar a comercializar música, generalmente vallenata, a propios y visitantes que utilizan esta terminal, que sirve también como base para la Fuerza Aérea Colombiana y la Policía.
“Este aeropuerto es el que me ha dado toda la vida el sustento”, explica Diosemel, quien recuerda que llegó a vender allí junto con su hermano José Reinel Díaz, quien ahora labora como equipajero. En ese entonces, rememora Díaz Tarazona, vendía casetes a 50 o 100 pesos.











