Al finalizar Semana Santa, Carlota Barrios, de 34 años de edad, estaba presentando síntomas de gripa, tos y fiebre. Ella y su esposo residen en Santa Marta, por tal razón se trasladaron a la Clínica de la Mujer; “allá la ingresaron y más o menos a la media hora nos dieron salida porque no había cama para poderla recibir”, recordó Jaider Ruíz, compañera de la gestante.
Dada la situación buscaron otra alternativa y se dirigieron a la Clínica Avidanti de Santa Marta, en esta no había ginecólogo, por lo que una vez más les dijeron que se desplazaran a otro centro asistencial. “Por ese vaivén nos desesperamos, porque ya era tarde”, añadió Ruíz. Los malestares seguían y la angustia e impotencia aumentaban cada vez más, por tal motivo a las 9:00 p.m., tomaron la decisión de viajar a Valledupar; en el carro transportaron a sus dos hijas y algunas cosas que necesitarían.
Tras 3 horas y media de viaje, llegaron a la capital del Cesar; en el recorrido Carlota presentó mucha tos y fiebre. Su primera opción en el municipio fue la Clínica Cardiovascular, pero no había ginecólogo esa noche, por tanto les sugirieron desplazarla a otras instalaciones médicas donde recibiera la atención que requería.











