Con personalidades completamente distintas, uno bastante extrovertido y el otro más ‘serio’, Samuel David y Rubén Darío enfrentan la vida con gallardía y con la ilusión de mejorar su estilo de vida.
“Diariamente nos levantamos, las enfermeras y yo, a preparar todo lo que van a requerir los niños, aunque es una situación desgastante, por todas las complicaciones y deficiencias en el sistema de salud, doy gracias a Dios porque están vivos, los médicos en Valledupar no les daban esperanzas de vida y aquí están, uno con 14 años y el otro con 10”.
De esta manera resume Rubén Darío Pérez el estilo de vida que lleva desde que sus ‘pequeños’ llegaron al mundo. Este hombre vallenato asumió el cuidado total de sus dos hijos tras separarse de la madre de los mismos.











