El acordeonero y compositor Adaulfo Enrique Herrera Castrillo nunca pensó que un amor esquivo lo pondría a andar con la mayor alegría por el camino del folclor vallenato. Además, que al escuchar las notas lentas y tristes de su acordeón lo pudieran conectar con su corazón, ese corazón atormentado por una incomprensión hasta llevarlo al calvario del sufrimiento donde el dolor se lo recordaba a diario.
Al pasar el tiempo no encontró otra salida a su dilema y optó por dejar constancia en la notaria del adiós, donde las luces se apagaron por completo debido a un cortocircuito producto del desamor. De esta manera, nació la canción en aire de son titulada, ‘Mujer incomprensiva’.
Adaulfo, al hacer el ejercicio de meditar de manera constante pudo buscar en el crucigrama del pensamiento la raíz de esa historia que le cambió por completo la vida, siendo protagonista del mundo vallenato.











