“Me caen 70 más siete años y sigo dándole gracias a Dios por lo poco o mucho que me ha dado. Durante el trayecto de mi vida he sido un compositor fiel al vallenato raizal, ese donde la esencia es real”, comienza diciendo Camilo Namén Rapalino con motivo de la fecha de nacimiento, hecho que sucedió en Chimichagua, el 22 de junio de 1944.
El autor de más de 110 canciones, 80 de ellas grabadas, hace un repaso por sus obras y dice que muchas se han quedado en el sentir de todos, señalando especialmente a ‘Recordando mi niñez’, ‘Mi gran amigo’, ‘Recuerdos de mi pueblo’, ‘La ceiba del puerto’, ‘Encuentro con el diablo’, ‘Las canas de mi vieja’, ‘De la misma manera’, ‘Qué más te doy’ y ‘El pechiche’.
En el diálogo se trasladó a su terruño bañado por la ciénaga de Zapatosa, y de inmediato recordó su niñez al lado de sus padres Felipe Namén Fraija y Concepción Rapalino, y de sus hermanos María, Ignacia, Sandra, Ismael, Felipe, Jesús y Melquisedec.











