Cuando Nicolás Elías Mendoza Daza creyó que su corazón tenía la edad precisa para amar tomó la determinación de hacerlo y en esa ocasión no lo demostró con notas de su acordeón, sino con un retrato para que la joven escogida tuviera su imagen a primera vista.
Ella, Fanny Lourdes Zuleta Fernández, lo recibió y lo guardó como el más grande tesoro, no sin antes decirle que sí. Esa respuesta puso de fiesta el corazón del gran ‘Colacho’ Mendoza, quien desde ese instante comenzó a edificar ese amor que llegó hasta el final de sus días, el 27 de septiembre de 2003 a las 10:45 de la mañana.
El retrato fue el verdadero pasaporte para comenzar, más feliz que nunca, su vida artística, con la cual cosechó los mejores triunfos desde su llegada a Valledupar procedente de su tierra natal, Caracolí Sabanas de Manuela, La Guajira.











