POR JUAN RINCÓN VANEGAS/ ESPECIAL PARA EL PILÓN
A Joselina Daza, a quien el mundo vallenato la conoció debido a que Alejo Durán Díaz le dedicó una canción con su propio nombre, la abandonaron las palabras. Ya no habla debido a su delicado estado de salud y la atención médica no tiene respuesta oportuna. Todo es difícil porque a su cerebro no llega ninguna orden, además de otras complicaciones en su organismo.
Solamente su mirada se pasea por los alrededores y no encuentra lo que busca. En medio de esa circunstancia dolorosa se nota que la tristeza y el miedo huyeron, teniendo solamente el acompañamiento oportuno de su único hijo Hugo Mejía Daza, quien junto a su familia toca puertas para que ella tenga un mejor vivir.











